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miércoles, 28 de diciembre de 2011

Fotorreceta: Cerdo agridulce

Como ya explicamos en la entrada de los 'Tallarines estilo chino', el wok (más que un estilo) es una sartén que se usa en la cocina asiática. Esta herramienta de cocina se hizo muy famosa hace unos años y aún sigue acumulando adeptos a lo largo de todo el mundo.

No hay nada como la cocina de una madre... y cuando se combina la comida innovadora con el estilo casero el resultado supera todas las expectativas. Este es el plato que ha hecho hoy Mercedes Alonso:


Ingredientes para 4 personas:


-450 gr de filetes de cerdo
-2 cucharadas de harina
-3 cucharadas de aceite
-1 cebolla picada
-1 pimiento verde
-300 gr de zanahorias
-1 cucharada de vinagre blanco
-1 cucharada de azúcar moreno
-2 cucharadas de tomate frito (si es casero, mejor)
-1 cucharada de salsa de soja (preferiblemente la dulce)
-Media taza de agua
-Sal y pimienta

La receta incluye 225 gr de brotes de bambú, pero no los teníamos.


En primer lugar, cortamos el cerdo en taquitos finos. Lo salpimentamos y lo rebozamos con la harina para poder freírlo. En el wok o la sartén que vayamos a utilizar, debemos echar el cerdo, pero siempre habiendo calentado un poco el utensilio antes de ponerle un chorro de aceite.

Freiremos la carne con el fuego no muy alto hasta que esté doradito. La retiramos con cuidado y la dejamos  reposar en un recipiente o escurrir en papel de cocina.


El siguiente paso consiste en cortar en tiras la cebolla y añadirla a la sartén con una pizca de ajo. En unos 3 minutos estará hecha y podremos añadir el pimiento y la zanahoria, también cortados en tiras. Lo freímos durante unos 6-8 minutos con el fuego un poco más fuerte.



Por último, volvemos a poner el cerdo en el wok o sartén. Si contamos con los brotes de bambú, es el momento de echarlos. Cuando lo hayamos hecho, añadiremos también el vinagre, el azúcar, el tomate frito, la salsa de soja y el agua. Debe hervir a fuego lento unos minutos hasta que se haga bien la salsa. Podemos añadir más agua o condimentar un poco más si lo vemos necesario.


Para acompañar, Mercedes ha optado por cocer unos espaguettis y rehogarlos después, sin nada más.


¡Y listo! Cada uno puede darle el toque especial que le apetezca, pero así están buenísimos.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Fotorreceta: Tortellini con salsa a las finas hierbas

Cuando no sabemos que comer cualquier domingo, siempre es muy socorrido hacer pasta. Los tortellini son una opción muy buena, sobre todo porque tardamos bien poco en hacerlos.

Pero, ¿qué pasa cuando estamos hartos de comer siempre lo mismo? Normalmente acompañamos esta pasta con tomate, con queso o incluso a la carbonara... y quizá a veces nuestro paladar nos agradecería que innovásemos un poco y probásemos cosas nuevas. Por eso hoy os vamos a dar una idea de cómo podemos cambiar este plato tan simple para que parezca otra cosa.


Hemos decidido hacer los tortellini con salsa a las finas hierbas, para lo que utilizaremos muy pocos ingredientes:

-100 gr de Philadelphia a las finas hierbas
-Medio vaso de leche
-Queso rallado

Podemos usar Philadelphia de cualquier tipo, hay infinidad de variedades y sabores
Ponemos a cocer la pasta mientras hacemos la salsa.


En una sartén, calentamos un poco de aceite. Nosotras hemos decidido usar un poco de pollo, pero también puede ponerse bacon, jamón o no añadir nada si no nos apetece.

Lo freímos hasta que se dore y añadimos la Philadelphia y el queso. Mezclamos bien y añadimos la leche.



Cuanto más queso rallado pongamos, más espesará. Pero si no queremos que esté muy líquida o no nos gusta el sabor tan fuerte, podemos echarle una cucharadita de harina y removerlo bien. Así cogerá más cuerpo.

Una vez se hayan cocido los tortellini, los echamos a la sartén donde estamos haciendo la salsa, lo juntamos todo ¡y listo!


Podemos añadir un poco de cebolla, por ejemplo.


miércoles, 26 de octubre de 2011

Fotorreceta: Pizza casera

Todo el mundo conoce la pizza, ese plato original de Italia (napolitano, dicen) que ha acabado alcanzando cada rincón del mundo. Hoy en día podemos encontrar pizza en cualquier restaurante e incluso en cualquier esquina de nuestra ciudad, ya que cada día nacen más y más puestos en todas partes.

Podríamos pasar horas hablando de la infinidad de tipos de pizza que hay, sus variantes y los lugares donde tomarla, pero ¿por qué no mejor hacer nuestra propia pizza?


Ingredientes para 6 personas


-500 gramos de harina
-Dos cucharadas de levadura en polvo (ó 25 gramos de levadura fresca)
-Dos vasos grandes de agua (250ml más o menos)
-Sal
-Azúcar
-50 gramos de mantequilla (ó 20ml de aceite)

Hemos realizado la receta a partir de varias que hemos ido recopilando, tanto por libros como por vídeos (Youtube está repleto de ellos, como por ejemplo el del famoso Jamie Oliver). Por lo tanto, usad la que más os convenza, porque todas llevan básicamente lo mismo, pero con ligeras modificaciones.


Lo primero que hay que hacer es poner la harina en una montaña y hacer un hueco con los dedos en el centro. Normalmente se hace en la encimera, pero si no tenemos espacio o no queremos pintar la cocina de blanco, podemos hacerlo sin problemas en un bol grande.


Una vez hecho esto, vamos a rellenar ese agujero. Primero hay que echar la sal alrededor, sin que caiga en el hueco. Por lo visto esto es así porque la sal hace reacción con el resto de los ingredientes. Después echaremos la levadura (si es fresca tiene que haber sido diluida en agua previamente), una cucharadita de azúcar y el aceite.

Si no tenemos aceite (como era nuestro caso), derretimos mantequilla en el microondas un minuto. Por último, añadimos el agua.


Lo que viene ahora es más o menos 20/30 minutos de esfuerzo. Hay que darle, literalmente, una paliza a la masa.

Primero iremos removiendo el líquido del centro, juntándolo poco a poco con la harina para que vaya espesando. Cuando lo hayamos conseguido, procederemos a hacer una bola con las manos. En teoría hay que ir doblando la masa de fuera a dentro, pero al principio no es tan fácil. Es muy pegajoso y se queda adherida a las manos.

¡Pero no os desaniméis! Sobre todo porque, una vez en vuestras manos, no os será fácil quitarla...

Seguís machacándola bien, moviéndola, intentando darle forma sobre la encimera o alguna bandeja de madera. Si vemos que no toma consistencia, le iremos añadiendo poco a poco más harina. Y al final se despegará y tendrá pinta de masa, por lo que podréis colocarla bien y hacer una bola compacta.


Ahora que lo hemos conseguido, tenemos que meter la bola dentro de un bol y taparla durante una media hora o 45 minutos para que crezca.


Cuando la tengamos, debemos volver a darle una paliza durante unos minutos.

Y ahora tomaremos una decisión: con la cantidad de masa que tenemos, podemos hacer sin problemas dos pizzas o una muy grande.

Si nos decantamos por la grande, ¡cuidado! Hay que extenderla bien, porque si no será muy gorda y no se cocerá bien por dentro.

Para extender la masa, lo ideal es tener un rodillo, porque con las manos lo haremos mucho peor... pero es posible.


Ponemos la base de tomate frito... y echamos los ingredientes que hayamos elegido. ¡Al gusto de cada uno!

Nosotras decidimos hacerla de salami, queso, pollo (con unos taquitos asados que compramos en el supermercado), cebolla y tomate.

Podemos innovar con los ingredientes, pero también hay millones de recetas por Internet, como la de la pizza carbonara, la barbacoa, la cuatro estaciones, campestre... o simplemente podemos imitar nuestra preferida, la que pidamos siempre, con los mismos ingredientes.


¡No olvidéis pre calentar el horno unos 10 minutos antes!


La cocinamos a unos 270ºC unos 20 minutos o media hora. Hay que ir echándole un ojo para que no se nos queme y ¡listo!

El resultado es genial. Se tarda bastante en hacer, pero está mucho más buena que en la mayoría de los locales. ¡Por no hablar del precio, por supuesto!










miércoles, 22 de junio de 2011

Fotorreceta: Espaguetis negros con gulas

Los tagliatelle al nero di sepia son una variedad de pasta más conocida como 'espaguetis negros'. Es la tinta de sepia la que en teoría les da ese característico color y suelen servirse con gulas, gambas, chipirones u otro tipo de mariscos y moluscos.

Puede que a los que no les guste el marisco no les seduzca la idea de comprar esta pasta, pero sus sabor no es fuerte en absoluto. Hoy la hemos preparado con gulas, champiñones y nata.


Ingredientes para dos personas

-200 gr. de espaguetis (los nuestros venían en rollitos y cogimos cuatro)
-Un brik pequeño de nata para cocinar
-Un paquete de gulas
-Medio bote de champiñones
-Aceite
-Sal
-Ajo en polvo


En primer lugar, pondremos el agua a cocer. Si vamos a cocinar 200gr de pasta, es bueno poner en la cacerola entre 400 y 500ml de agua. Tenemos que llevarla a ebullición, por lo que mientras, podemos ir troceando los champiñones en taquitos pequeños.


Mientras los cortamos, el agua ya se habrá calentado. Bajamos la temperatura y echamos los tagliatelle poco a poco. Si son como los nuestros, debemos ir moviéndolos con un tenedor de madera para que se vayan separando y no se queden pegados entre ellos o a la cazuela.


El proceso de cocción de estos espaguetis no es como la de unos normales (la típica pasta de huevo), sino que se trata de algo mucho más rápido. Normalmente se toman al dente, pero podemos cocerlos un poco más perfectamente. Aún así, en cuestión de 5 ó 6 minutos estarán hechos, por lo que no nos podemos despistar o se nos pasarán.


Mientras se van cociendo, podemos ir poniendo un poco de aceite en una sartén y calentarlo. Una vez caliente, añadimos las gulas. Si las hemos comprado congeladas, es recomendable haberlas descongelado previamente, así nos evitaremos salpicaduras con el aceite y tardarán menos en freírse.


Las iremos removiendo para que no se peguen y en cuanto vayan cogiendo color, echamos los champiñones a la sartén (cuidado, que también puede saltar). Que no se os olvide echar una pizca de sal y ajo al gusto, o algún otro tipo de especia como perejil o cebolla.


Bajamos el fuego a la sartén mientras vamos retirando los espaguetis, que escurriremos bien al sacarlos de la cazuela.

*Para hacer la nata, tan solo tenemos que calentarla en una sartén, añadirle sal y removerla durante unos minutos. Si no nos gusta la consistencia tan líquida, podemos añadirle media cucharadita de harina y removerla muy bien para que espese.


Y ahora tenemos dos opciones: o bien poner los espaguetis en los platos y añadir después las gulas y la nata encima o bien echar los espaguetis en la propia sartén y removerlo bien. Nosotras optamos por la segunda opción. Una vez hecho esto, lo emplatamos y le echamos la nata por encima.

¡Y este es el resultado!