martes, 22 de noviembre de 2011

Fotorreceta: Fajitas de lomo

Las cintas de lomo de cerdo son un tipo de carne bastante económico y un buen recurso para aquellos días que no sabemos qué comer o no tenemos tiempo para hacernos nada. Normalmente las hacemos a la plancha o las empanamos, pero la verdad es que acaban resultando aburridas.

Hoy hemos querido darles un uso original y hemos hecho fajitas de lomo con unos cuantos ingredientes que teníamos en la nevera.


Ingredientes para 1 persona

-2 cintas de lomo de cerdo
-Una cebolla pequeña
-Tomates cherry
-Queso rallado
-Ajo y perejil
-Dos panes de fajita

Cortamos el la cebolla y el lomo en tiras o taquitos y los echamos a la sartén con una cucharadita de aceite.



Mientras se va dorando, cortamos en dos los tomates cherry (con 5 ó 6 tendremos suficiente) y los añadimos a la sartén para darles un par de vueltas más.


En cada pan de fajita ponemos un poco de queso rallado, colocamos el contenido encima... y al microondas un minuto.



Las enrollamos ¡y listo! En menos de 15 minutos tenemos la comida hecha. Podemos acompañarlo con un poco de arroz o ensalada. Podéis variar los ingredientes según lo que tengáis, unos champiñones, por ejemplo, son una buena opción para añadir a este plato. ¡Animaros a probar cosas nuevas con la comida aburrida!



miércoles, 16 de noviembre de 2011

Fotorreceta: Falafel con salsa de yogurt

El falafel es un plato típico de la cocina árabe. Lo podemos probar en cualquier restaurante de este estilo, aunque los venden incluso en los locales de comida rápida Döner Kebab. Este plato es, al fin y al cabo, croquetas de garbanzos. Con muchas especias y rebozadas con harina, se pueden cocinar fritas o en el horno.

La receta en sí no es difícil, pero hay ciertos trucos que hay que conocer para que salga bien. Suponemos que, con la práctica, cada vez van saliendo mejor. Os contamos cómo ha ido nuestra primera experiencia.


Ingredientes para 2 personas

-400 gr de garbanzos en conserva
-Una cebolla pequeña picada
-Una cucharadita de cilantro
-Una cucharadita de comino
-Harina
-Aceite
-Sal
-Pimienta
-Una lima

Los garbanzos podemos comprarlos secos, pero debemos dejarlos en remojo la noche anterior para que se reblandezcan. Lo bueno de comprarlos en conserva es que no hay que esperar.

De la lima, necesitamos la ralladura (rallamos la corteza) y el zumo.


En el caso del comino y el cilantro, nosotras encontramos en El Corte Inglés un bote de especias variadas especiales para comida árabe. Entre otros, llevaba estos ingredientes y le da un toque más aromático.


En primer lugar, ponemos los garbanzos junto con la cebolla picada, las especias y la ralladura y el zumo de la lima en la batidora. Le añadimos una cucharadita de sal. Lo batimos bien para que quede hecho una pasta.



El resultado es una masa más o menos homogénea, bien triturada y consistente. Si algún garbanzo se ha quedado entero, lo aplastamos con una cuchara.


Con esta pasta haremos los falafeles. En una superficie limpia y donde tengamos espacio para trabajar (por ejemplo, una bandeja o la mima encimera) ponemos harina y hacemos pequeñas bolitas con la mezcla para rebozarlas después bien con harina.


Podemos aplastarlas si queremos, la forma no importa porque se suelen hacer de tal manera que el exterior queda duro y el interior blando.


En teoría, el truco reside en este paso. Pusimos las croquetas en la sartén, con un resultado bastante horrible: se cocieron y deshicieron al momento. En la siguiente tanda, nos dimos cuenta de que la masa va tomando mejor forma y se va endureciendo pasado el tiempo.

Por lo tanto, es recomendable que la mezcla repose (bien en la nevera o a temperatura ambiente) durante una media hora. De esa forma, no se destrozarán las bolas cuando las echemos a la sartén con abundante aceite.


El aceite debe estar bien caliente y las freiremos a fuego medio, un par de minutos por cada cara para que no se abrasen. ¡Cuidado porque salta mucho y nos puede hacer daño!


Los retiramos de la sartén ¡y listo! El falafel suele comerse acompañado con salsa de yogurt y pan de pita. Hoy nosotras hemos sustituido el de pita por el pan indio (pappadums), una variedad que se introduce en aceite hirviendo unos segundos y queda muy crujiente.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Fotorreceta: Chuletas con queso

Las chuletas, de cerdo o de ternera, son una carne que admite muchas preparaciones. Normalmente nos las encontramos fritas con algún tipo de salsa y acompañadas de patatas o verdura, pero hoy hemos decidido darles un toque diferente que les va a dar un sabor muy distinto: vamos a cocinar chuletas con queso gratinadas.


Ingredientes para 2 personas

-Dos chuletas de ternera (o de cerdo)
-Salsa de miel y mostaza (o mostaza inglesa)
-Cebolla en polvo (o cebolla)
-Queso rallado
-Ajo y perejil

Podemos usar chuletas de cerdo en lugar de ternera y podemos echarle mostaza inglesa para que le dé un sabor más fuerte. La receta original llevaba cebolla confitada, pero hemos decidido usar cebolla en polvo para que la carne tenga el gusto, pero no nos la encontremos bajo el queso.


En primer lugar, freímos las chuletas. En Cookies & Planes preferimos utilizar poco o nada de aceite, pero podéis hacerlas según vuestro gusto.

Antes de echarlas a la sartén les ponemos la sal, el ajo, el perejil y la cebolla en polvo por ambos lados.


Debemos pre calentar el horno a temperatura máxima durante unos 10-15 minutos.

Cubrimos la bandeja del horno con papel Albal y vamos colocando las chuletas sobre ella según se fríen.


Untamos las chuletas con la salsa de mostaza. Podemos hacerlo por ambos lados, pero hemos preferido hacerlo solo por la cara superior.


Y las cubrimos con el queso rallado.


Una vez hecho esto, están listas. Las introducimos en el horno durante unos 5-10 minutos para que se gratinen. Cuando veamos que el queso se ha fundido y se han dorado bien, las sacamos.


¡Y listo! Así de fácil. Las podemos presentar con una ensalada a modo de guarnición o con cualquier tipo de verdura. También quedan riquísimas con patatas, que podemos asar en el horno.


miércoles, 9 de noviembre de 2011

Fotorreceta: Tortellini con salsa a las finas hierbas

Cuando no sabemos que comer cualquier domingo, siempre es muy socorrido hacer pasta. Los tortellini son una opción muy buena, sobre todo porque tardamos bien poco en hacerlos.

Pero, ¿qué pasa cuando estamos hartos de comer siempre lo mismo? Normalmente acompañamos esta pasta con tomate, con queso o incluso a la carbonara... y quizá a veces nuestro paladar nos agradecería que innovásemos un poco y probásemos cosas nuevas. Por eso hoy os vamos a dar una idea de cómo podemos cambiar este plato tan simple para que parezca otra cosa.


Hemos decidido hacer los tortellini con salsa a las finas hierbas, para lo que utilizaremos muy pocos ingredientes:

-100 gr de Philadelphia a las finas hierbas
-Medio vaso de leche
-Queso rallado

Podemos usar Philadelphia de cualquier tipo, hay infinidad de variedades y sabores
Ponemos a cocer la pasta mientras hacemos la salsa.


En una sartén, calentamos un poco de aceite. Nosotras hemos decidido usar un poco de pollo, pero también puede ponerse bacon, jamón o no añadir nada si no nos apetece.

Lo freímos hasta que se dore y añadimos la Philadelphia y el queso. Mezclamos bien y añadimos la leche.



Cuanto más queso rallado pongamos, más espesará. Pero si no queremos que esté muy líquida o no nos gusta el sabor tan fuerte, podemos echarle una cucharadita de harina y removerlo bien. Así cogerá más cuerpo.

Una vez se hayan cocido los tortellini, los echamos a la sartén donde estamos haciendo la salsa, lo juntamos todo ¡y listo!


Podemos añadir un poco de cebolla, por ejemplo.


martes, 8 de noviembre de 2011

Fotorreceta: Mini tartas de queso

La tarta de queso es un postre muy extendido, pero quizá el estilo americano (american cheesecake) no es tan conocido.

Este postre es facilísimo y muy rápido de hacer. Últimamente hemos visto en muchas pastelerías mini cheesecakes, pero encontramos una receta en Cocinillas tan original que nos dio la idea para hacerlas a la americana.


Ingredientes para 12 mini tartas

-Galletas
-Un huevo
-200 gr de queso tipo Philadelphia
-Mermelada
-50 gr de azúcar
-Mantequilla


En la mayoría de las recetas, ponen la galleta entera, pero hemos preferido hacerlo al estilo clásico. Hemos comprado unas galletas especiales para postres: hojaldradas. Son mucho más gruesas y más fáciles de usar.


En primer lugar, machacamos la galleta y la mezclamos con mantequilla calentada en el microondas para que se haga un mazacote.


Cuando tengamos la galleta, la ponemos en el fondo de los papeles (que colocaremos previamente en el molde).


Ahora preparamos el queso. En un bol ponemos el queso, el azúcar y el huevo y lo mezclamos bien, quitando todos los grumos que podamos.


Ponemos un poco encima de la galleta para que empape bien y luego echamos el resto, llenando los papeles sin llegar al final para que no se salga.


Ponemos mermelada encima, más o menos según nuestro gusto y lo metemos al horno pre calentado 250º unos quince minutos antes.


Con unos quince o veinte minutos basta. Cuando veamos que se van dorando las retiramos del horno ¡y listo!



jueves, 3 de noviembre de 2011

Fotorreceta: Pollo a la cerveza

El pollo a la cerveza es una de las recetas más conocidas de la cocina belga. Y es que la cerveza, aparte de ser la bebida por excelencia de muchos países, tiene un uso culinario más extendido de lo que se cree. Normalmente se emplea para hacer salsas o macerar carne, para freír y darle más jugo a la cebolla, etc.

Cuando estuvimos en Brujas, probamos un pollo asado que llevaba una salsa de cerveza impresionante... pero hay muchas formas de llevar a cabo esta receta. Hoy haremos una de las más fáciles y rápidas.


Ingredientes para 2 personas
-4 pechugas de pollo
-Una lata de cerveza
-Una cebolla
-Aceite de oliva
-Sal y pimienta
-Caldo de pollo (puede ser Avecrem)
-Pimentón


Lo primero que debemos hacer es salpimentar el pollo. Nosotras utilizamos contramuslos y la piel queda muy crujiente, pero hay a quien no le gusta. Mejor que quitarla, ¡usad pechugas!

Debemos cortar la cebolla en trocitos y poner el aceite a calentar en una cacerola mediana. Con que cubra el fondo es suficiente, porque si no, no se juntará bien con la cerveza.


Ponemos la cebolla en el aceite ya calentado hasta que se dore y, una vez haya cogido buen color, añadimos el pollo (con cuidado, que suele saltar).


Podéis hacerlo con el fuego fuerte pero quizá sea mejor a fuego medio, ya que se hará mejor por dentro aunque tarde algo más. Con un par de vueltas a cada trozo quedará bien doradito.

Mientras, podemos ir haciendo el caldo de pollo si lo tenemos en pastillas. Una forma muy fácil es calentar agua en un vaso y disolver la pastilla dentro.



Ahora añadiremos un poco de pimentón, que le da muy buen sabor. Retiramos un momento la cazuela del fuego, lo echamos, removemos y volvemos a ponerlo sobre la placa.


Y luego le echaremos el caldo y la cerveza. No importa la marca, pero cuanto más tostada más fuerte será el sabor. El grado de alcohol no condiciona en absoluto, ya todo se disolverá a consecuencia de la cocción. Hay algunas recetas que en este paso añaden también coñac.




Lo tapamos y lo dejamos cocer unos 25-30 minutos hasta que el alcohol se haya evaporado y el pollo se haya hecho totalmente.

No os asustéis de que salga humo (es normal estando tapado), pero podemos levantar la tapa cada diez minutos para vigilarlo si nos quedamos más tranquilos.

El objetivo es que el pollo, la cebolla y la salsa asimilen bien la cerveza y el caldo.


¡Y listo! Apagamos el fuego y lo sacamos. El olor y el sabor son impresionantes, por no hablar del aspecto.

Hay muchas opciones para el acompañamiento, suele tomarse con arroz, verdura o patatas fritas.